Get a NEW Website


Es sumamente importante saber reconocer los tipos de clientes cuando se inicia un proyecto tipo portal web en la red, hay que identificarlos porque al recurrir en tu negocio pues quizás en vez de ganar un cliente potencial, es posible perder un cliente que ya tengas.

Es un desafío saber como tratar a un cliente cuando se inicia un negocio en las redes, no todos son iguales y esto se hace complejo cuando no tienes idea de cómo responder ante varios al mismo tiempo.

Todo cliente espera un buen servicio, un precio especial, un trato preferencial e inclusive algunos desean que te adaptes a sus particularidades propias.

No es correcto pensar que todos necesitan lo mismo ya que esto sería caer en un error fatal porque puede perjudicar la marca del mismo. De hecho es recomendado tener la mente en blanco antes de iniciar cualquier proyecto nuevo.

Hay que tener en cuenta la manera como se comportan a lo largo del tiempo mientras el proyecto se desarrolla e incluso desde el inicio, entonces lo mas interesante seria conocer que tipos de clientes existen y saber cómo atenderlos para tenerlos satisfechos.

Primero que todo hay que entender que se debe tener una paciencia de hierro, debes en pocas palabras evitar que cualquier cosa te perjudique a la hora de trabajar. Es muy importante tener el espacio adecuado, las herramientas correctas, el impulso necesario, la motivación suficiente y mucho más…

Tipos de clientes.

Existen varios tipos de clientes a la hora de trabajar y debes estar consciente de estos:

  • El Negociador: Son aquellos que exigen y buscan lograr un descuento, una promoción, un regalo. Esto sucede desde el inicio, mediante el proceso y al finalizar el mismo. Es recomendable ofrecerles participar en sorteos vigentes o agregarlos a una base de datos del negocio para ofertas futuras. De esta manera se sentirán como preferenciales y obtendrán lo que demandan. Tu los reconoces al momento de darle el precio de tu producto.
  • El Impaciente: Estos son los clientes que dicen que nunca tienen tiempo para su proyecto, incluso demandan que todo sea rápido y conciso. A veces es imposible ceder ante la presión que este tipo de clientes ejerce ya que afectan a los demás clientes porque demandan que se les atienda solo a ellos y nadie más por exigir exclusividad. Muy recomendable ser cordial con este tipo de clientes en todo momento y hacerles sentir que se atiende a sus solicitudes. Estos reaccionan con los tiempos establecidos y se reconocen por ello. Hay que hacerles sentir seguros referente a lo que están comprando y lo que tarde el proceso para obtener lo que desea.
  • El Renegado: Son los agresivos, se acercan para conseguir lo que necesitan y aunque resulte difícil lo más recomendable es regalarles una sonrisa sincera en todo momento. Se les debe informar sobre todo el uso del producto o servicio que quieren adquirir porque luego de la compra es posible que no quieras verlo volver debido a un mal servicio o imperfecciones en el trabajo. Lo logico seria verlo volver por un nuevo producto y lograr en ellos una sonrisa.
  • El Indeciso: A estos clientes les cuesta demasiado tomar decisiones y realmente necesitan apoyo. Naturalmente se confunden si se les plantean demasiadas alternativas y por ello se recomienda darles ideas que sean defendibles a futuro con tal que tengan lógica y razón suficiente para no cambiarlas. Debes enamorarlo de un producto mostrándole lo extraordinario siempre de primero, luego lo regular, lo normal y lo peor para facilitar su elección.
  • El que lo sabe TODO: Este tipo de cliente siempre quiere tener la razón y se caracteriza por su descontento con todo lo que ven como resultado. Normalmente tienen una crítica (no necesariamente constructiva) para cada cosa en cuestión. Es recomendable conocer muy bien el producto o servicio que se les ofrece y para ello hay que estar preparado totalmente ya que usualmente esperan que te equivoques para tomar la delantera. Por eso algunos vendedores tienden a ser extremadamente humildes cuando reconocen un cliente de este tipo porque saben que es la mejor manera de convencerlos.
  • El Optimista: Son los mayores fans creativos que hay y sus posiciones son muy positivas ante cualquier estímulo. Esto sucede porque normalmente se deposita una completa confianza en el mismo. Suelen dejar a los profesionales en libertad creativa y considerable ya que es común verlos entusiasmados con toda propuesta presentada. El proceso de trabajo se hace cómodo, sencillo y ágil aunque se recomienda totalmente entender que esto no garantiza siempre el logro de los objetivos del proyecto. Algunos dicen que este es uno de los mejores clientes que pueden llegar a impulsar las ventas de tu producto.
  • El Experto: Estos clientes se arman de mucho entusiasmo y normalmente coleccionan libros e incluso se relacionan con los términos específicos de la materia con la cual se trabaja en conceptos técnicos. Siempre pendiente de cualquier equivocación y de todo movimiento creativo del proyecto por lo cual se recomienda tener la confianza de saber más que el mismo y no hacerle saber que existen dudas al respecto. Se debe pensar antes de hablar y tener en cuenta que cada cosa que digas puede ser usado en tu contra. Es importante ser minucioso y detallista porque buscan la perfección.
  • El Consumidor: Este tipo de cliente es potencialmente consciente al querer comprar todo lo que tengas a la mano para luego esperar por mucho más. La mayoría de las veces pagan por adelantado sin siquiera saber lo que realmente quieren. No explican ni dan detalles, pero se atribuyen a veces el derecho a formalizar denuncias debido a su alto grado de incompatibilidad con el mismo proyecto. Resulta muchas veces conformándose con el resultado. Se recomienda lograr el hecho de hacerles entender que el monto a pagar puede ser facturado cuando ya esté listo y funcional, para de dicha manera envolverlo en los resultados del mismo producto mediante el proceso de control. Se debe tener cuidado con la elevación del costo por inversión compulsiva.
  • El Impulsivo: Muchas veces no llegan con intenciones claras de comprar tus productos, ni buscan artículos como tal. Simplemente acceden por caprichos y compran aquellas cosas que en esos momentos les parezca correcto. Se recomienda disponer de la máxima información de los productos, hacer llamadas a la acción que sean atractivas y se recomienda no tener obstáculos a la hora de concretar una compra. También se recomienda ofrecerle ofertas especiales.
  • El Necesitado: De manera contraria al impulsivo, este tipo de clientes llegan con una necesidad increíble de comprar un articulo en especifico. Generalmente hacen compras únicas y no se les vuelve a ver en la tienda. Se recomienda hacer lo posible para que vuelva, ofreciendo así algo que pueda recordarles a futuro, donde ha obtenido su producto para que de dicha manera vuelva por uno mejor y así poder ayudarles a cumplir sus necesidades.
  • El Ambulante: Son clientes de paso y se encuentran deambulando por tu tienda. No tienen objetivos o intención de comprar algo en específico. Generalmente conocen tu trabajo, revisan tus productos, opinan al respecto y en muchos casos suelen preguntar donde se encuentra algún punto físico en cuanto a la ubicación diferente al mismo para seguir revisando la variedad de tus resultados. Son curiosos y pueden convertirse en compradores. Se recomienda entender que estos son el mayor grupo entre tus clientes, pero también los que menos volumen de ventas representan para tu negocio ya que son observadores críticos tanto de los precios como de la calidad de los productos. Estos tienen una perspectiva más clara que el denominador común.
  • El Apresurado: Es parecido al impaciente ya que cumple con ciertas especificaciones por excelencia. Simplemente tienen prisa para absolutamente todo, desde la entrega de su pedido hasta el tiempo de respuesta cuando preguntan algo. Muchas veces se quejan por la velocidad de carga del sitio web y en ocasiones parece que navegan por la tienda con un cronómetro en la mano para medir el tiempo de carga del mismo, esto se debe al fruto de su impaciencia mientras probablemente hagan lo mismo en otras tiendas al mismo tiempo. Se recomienda no caer en el mismo sentir de este tipo de clientes para poder brindarles la atención necesaria y de dicha manera inculcarles el hecho de que se necesita paciencia para lograr lo cometido ya que todo toma su tiempo. Resultan difícil de manejar pero esto se traduce a sus exigencias en la búsqueda del trato debido a que piensan que todas las personas a su alrededor deben estar de acuerdo con sus urgencias y pretenden que todos dejen de hacer lo que hacen para atenderle solo a él. Es uno de los que primero debe atenderse para llevarlos directo a su objetivo y lograr satisfacer su necesidad de comprar el producto que necesitan de manera urgente como emergencia.
  • El Manipulador: Esta clase de clientes aparecen en ocasiones cuando surge alguna clase de problemas en un pedido que se salga de lo “normal”. Es el típico cliente que apenas establece contacto, nos cuentan TODOS los dramas de su vida que le han llevado a la situación (el cual exageran). Se recomienda distinguir bien entre un cliente que realmente tiene un problema y el que no, ya que por razones de urgencia suelen utilizar técnicas para causar lástima como arma para intentar sacar algo a su favor ya que no les da pena y pretender aprovecharse al máximo. Ahorran tiempo y dinero con sus técnicas.
  • El Colega: Son clientes que se toman su fidelidad a la marca como algo personal, que va más allá de la admiración para comenzar a tomarse confianzas o cargos de portavoz que nadie le ha otorgado. (Yo por ejemplo soy asi.) Son fieles a la marca. Se considera que son clientes antiguos que llevan comprando durante mucho tiempo e incluso antes de que el trato fuera tan personalizado debido a la poca afluencia de clientes. Estos crean una relación única con el producto y quién lo vende para atraer otros compradores con la misma finalidad de obtener los mismos productos. Se recomienda entender que generalmente NO resultan ser un problema, pero si este tipo de clientes empieza a actuar por su cuenta, hablando con otras personas y creando así la idea de exigir un trato preferencial con respecto al resto de los clientes, se convierte en un serio problema debido a que surgen revoluciones entre el mismo y los que han llegado a conseguir el producto gracias a este. No se les puede tratar mal ni hacerles quedar mal en público porque pueden hacer de las suyas…
  • El Abusador: Estos vienen buscando discusión y sabotear totalmente todo el proceso para poner a prueba todo el sistema. “Hay gente que solo quiere ver el mundo arder.” Usualmente descargan sus frustraciones y enfados con todos y buscan la discusión sin importarle las repercusiones de dicha actitud. Se recomienda evitar este tipo de clientes y hacerles entender que pueden existir normas a seguir dentro del establecimiento, logrando así una desconexión total con daños irreversibles si no se tiene cuidado, porque pueden conseguir lograrlo.
  • El Espía: Buscan conocer todo sobre el producto, inclusive la receta secreta si es que existe. Lo hacen hasta tal punto que nadie pueda darse cuenta. Se recomienda no permitir que se luzcan, dándoles de cierta forma un contenido exclusivo que sea aportado directamente por el proveedor o de una comparativa de nivel industrial como por ejemplo: “Tenemos no se cuantos años dedicandonos a esto.” Esto se hace para que callen, compren y no vuelvan nunca más. Hay que concederles el beneficio de la duda, logrando así que no descubran la receta secreta que tengas bajo la manga ya que cada quien debe descubrirlo por sí mismo bajo sus propias conclusiones.
    De eso se trata…

Resumen

Dependiendo del objeto del mercado, es importante hacerle comprender a los clientes potenciales, si lo que están adquiriendo es un producto o un servicio. (No es lo mismo comprar un cable que comprar internet.)

Cuando se paga un servicio que no es tangible, debe ser mejor ya que es algo que no se tiene en las manos. Debe ser de calidad y tiene directamente que ver más con el proveedor que con el producto.

El cliente evalúa el servicio que se le da, en cambio el artefacto también tiene un marco de atención. Pero no todas las máquinas son iguales ni funcionan para lo mismo.

Cada cliente tiene sus márgenes y referente a lo mismo, les interesa una buena atención, un buen servicio, un buen trato persona a persona más que todo. Todos los clientes son distintos, tanto el que compra un servicio como el que compra un producto.

Es importante entender que “NO siempre el cliente tiene la razón.”  e incluso no se gana nada con quitarsela porque eres tu quien vende un servicio. Así que el cliente cuando le quitas la razón, otros clientes tienden a contaminar el área de manera inconsciente.

Es normal que exista una opción para reclamos y demás cuando se trata de lo mismo. Por eso a veces se ofrece el dinero de vuelta si el cliente no ha quedado satisfecho.

Y es por esto que siempre se utiliza la frase: “El cliente siempre tiene la razón.” la tenga o no…

“Mantener un cliente satisfecho sale más económico que atraer clientes nuevos con publicidad.”

El cliente debe ser la primera prioridad, se debe mantener el cliente en calma y cumplir con lo necesario para su satisfaccion. Simplemente porque NO es lo mismo controlar un cliente a que tener que controlar varios al mismo tiempo.

“Lo importante NO es conservar la razón, lo importante es preservar la calidad del servicio.”

Es muy importante entender que la mayoría de las veces, un cliente puede tener una o más de las características antes expuestas y por eso hay que ser cuidadoso con todos los clientes. Hay que saber reconocerlos y buscar la manera de hacer funcionar el proyecto que necesitan para que salga a flote y funcione como es debido.

Además, tu también quieres que el resultado te represente, estoy seguro.

¿Y tú ya sabes que tipo de cliente eres?

Webmaster
Jonathan Soto Gregg.-

578
Traducir »